
Arte como Resistencia
El arte como resistencia es autoexplicativo, es una forma de activismo creativo que se resiste a algo. De esta manera el arte sirve para interrumpir la vida cotidiana y envuelve/inspira a los transeúntes a repensar sus nociones preconcebidas sobre el tema representado. La forma de arte, sin embargo, puede cambiar de murales, carteles, mantas, e incluso el teatro o la música. Me concentraré principalmente en murales, carteles y mantas.
Murales, la forma más común del arte como resistencia, existe a través de la mayoría de las ciudades. Para el propósito de este escrito, piezas de graffiti grandes pueden ser vistas como una forma de trabajo mural. Daniela Vicherat Mattar establece que los murales le dan una voz a las paredes porque sirven para contar historias y hacer visibles a muchas narrativas. De esta manera, murales pueden mantener viva la memoria histórica dependiendo en lo que este representado en la pared. Vicherat Mattar señala que, por otro lado, murales también pueden servir para ocultar otras narrativas. Siguiendo este punto de vista, murales sirven como una muestra de poder. El que pinta el mural o lo comisione decide lo que se representa en la pared. Además de esto, la ubicación y la propiedad de la propia pared también muestra el poder.
La siguiente forma de arte voy a discutir son afiches. Jayne Howell los llama “murales en pie”, ya que pueden ser transportados a cualquier parte dada la necesidad lo cual es diferente a murales. Al igual que los murales, sin embargo, pueden ser utilizados en espacios públicos, lo único que cambia es la cantidad de espacios públicos que se pueden alcanzar.
Al igual que los afiches, mantas, tienen un beneficio similar ya que dependiendo de su tamaño pueden ser más fáciles de transportar. Los carteles y las mantas tienen la capacidad de llevarse a las marchas, lo que les permite ser vistos más que un mural.